mié
24
ago
2011
Molesto si, pero hay forma de evitarlo!
Este molesto padecimiento no es siempre un problema serio y es más bien normal, como el adormecimiento de una pierna o brazo por una mala posición, por ejemplo al dormir de lado. Si hacemos presión en el nervio ulnar es probable que lo provoquemos, pero, ¿Qué hacer para evitarlo?...
¿QUieres saber como? Sigue leyendo....
¡Las imágenes de la galería necesitan por lo menos la versión de Flash 9.0.28!
Instala la versión más reciente de FlashPlayer.
El peso corporal sobre las manos.
Al llevar el manillar lejos o en un nivel no apto, o el asiento inclinado hacia el frente, haremos que el peso del tórax se vaya al frente provocando un sobrepeso en nuestras manos y automáticamente presionaremos sobremedida el nervio ulnar. Esto lo solucionamos al elevar el manillar y/o acercarlo al asiento. Revisa el nivel del asiento así como la medida de tu potencia y corrobora que son los adecuados.
Mala postura y sujeción con las manos.
Al tener tu manillar con poca curvatura o estár mal colocado, tus muñecas no descansan de forma correcta. Revisa que los extremos de tu manillar apuntan hacia atrás e incluso con una ligera elevación al cielo por así decirlo, esto hará que tus muñecas se coloquen en su posición natural. Puedes probar con un manillar de doble altura si es posible, además mira las manillas de freno, estas al estár mal colocadas te obligan a tener las manos obligadas para lograr accionarlas y en consecuencia una mala postura.
Una suspensión mal ajustada o guantes poco absorbentes.
Una suspensión con poca absorción o mal ajustada te producirá presión hacia arriba desde el suelo, asegúrate de tener el sag de tu suspensión en su punto.
Los guantes; no siempre será una cuestión de si son más acolchados o no, es más bien la forma que están colocadas las espumas. Los puños, prueba con otros de diferente grosor, dureza o forma. La presión de tus llantas cuenta de igual manera ya que una cantidad de aire muy alta no ayuda a la suspensión y te trasmite más vibraciones a los brazos.
Aflójate, cambia de posición cuando sea posible.
Pon tus manos en otras partes del manillar cuando sea posible, cerca de la potencia, estira los dedos a menudo, haz puños y apriétalos fuerte esto estira tus tendones y los relaja así como ayuda a una mejor circulación.